¿Cómo evoluciona el profesorado en el uso de las TIC?

Aunque la innovación sea un tema a la orden de día en la mayoría de aulas, esta no siempre se da al nivel que nos gustaría. Así pues, nos encontramos con algunas prácticas que, más que hacer una innovación, hacen un cambio en los recursos para hacer lo mismo que hasta el momento. Frente a esta situación se desarrollan dos proyectos que pretenden diferenciar estas prácticas según los niveles que encontramos entre la práctica tradicional y la innovación:

El primer proyecto es el ACOT y se trata de una iniciativa de Apple en la que dota a algunas escuelas de tecnología puntera y observa que el profesor pasa por unas cuantas fases hasta poder sacar un rendimiento efectivo a todos los recursos introducidos. Las fases que se determinan son:

  1. Fase de acceso/entrada: consiste en aprender cómo se usa la tecnología de una manera básica.
  2. Fase de adopción: se utiliza la tecnología para hacer lo que antes hacía sin este recurso, es decir, se trata de llevar a cabo la misma práctica con distinto soporte.
  3. Fase de adaptación: se integra la tecnología en prácticas tradicionales y produce un aumento de la productividad. Los alumnos la utilizan con mayor frecuencia.
  4. Fase de apropiación: se experimenta con nuevas formas de trabajar didácticamente utilizando la tecnología, de una forma que sin ella no sería posible.
  5. Fase de innovación: Se utiliza la tecnología de una forma nueva, descubriendo nuevos usos e integrándolos en actividades curriculares.

El segundo modelo es el SAMR, propuesto por el doctor Rubén Puentedura, se trata de un modelo que consiste en un conjunto jerárquico de 4 niveles. Sirve para evaluarnos como docentes y plantearnos cómo estamos utilizando la tecnología. En este caso diferenciamos entre:

  1. Fase de sustitución: las TIC actúan como herramienta sustitutoria directa, sin cambio funcional.
  2. Fase de aumento: las TIC actúa como herramienta sustituta directa, pero con mejora funcional.
  3. Fase de modificación: las TIC permiten rediseñar significativamente las actividades del aprendizaje.
  4. Fase de redefinición: las TIC permiten crear nuevas actividades de aprendizaje, antes inconcebibles.

Para plasmar los conocimientos teóricos presentados, analizaremos una situación escolar cercana a nosotras. Seguidamente, propondremos cómo podría mejorar para ir subiendo de fases hasta llegar a ser una propuesta innovadora.

La tarea original es la de un centro que trabaja con niños del segundo ciclo de educación infantil (3-6 años) y consiste en poner en marcha un proyecto con los alumnos de 5-6 años que pretende establecer un canal de comunicación con otro centro, de la misma etapa situado en la otra punta de la isla, para dar a conocer las investigaciones y proyectos que llevan a cabo en el aula. Para hacerlo, deciden escribir una carta, utilizando el procesador de textos, donde explican semanalmente lo que han hecho y descubierto, después la imprimen y la envían por correo ordinario.

En este caso, consideramos que esta iniciativa forma parte de la fase de adopción, por lo que hace al proyecto ACOT, ya que puede hacerse la misma función escribiendo la carta a mano. Por este mismo motivo, consideramos que en cuanto al modelo SAMR podemos situarlo en la fase de sustitución.

Para que esta actividad mejore y pase a la fase de aumento, según el modelo SAMR, o a la de adaptación, según el modelo ACOT, deberían incidir en su funcionalidad, así pues decidimos escribir la carta con un procesador de textos y, además, enviarla por email.

Si quisiéramos seguir evolucionando en el proceso del uso de las TIC en el aula y así pasar a la fase de modificación (SAMR) y apropiación (ACOT), la actividad podría ser crear un blog donde incluyeran explicaciones semanales en el cual cuentan que han descubierto esa semana y sobre qué más quieren investigar. Los alumnos del otro centro, que podrían suscribirse al blog de los compañeros, harían comentarios para presentar sus dudas o sugerencias. Esta actividad incluiría exploración y aprendizaje sin memorización y, por lo tanto, surgiría una transformación en el aprendizaje del alumno y, como consecuencia, el aprendizaje sería más significativo.

Ya para conseguir la innovación completa en cuanto al uso de las TIC y así llegar a la fase de redefinición (SAMR) e innovación (ACOT) podrían llevar a cabo la creación de un canal de Youtube en el que tuvieras acceso ambos centros y los niños pudieran colgar los vídeos de sus presentaciones, de los procesos de búsqueda y complementarlo con imágenes digitales y fotografías sobre el tema. De esta manera podemos seguir con la idea anterior que implica la opción de la suscripción al canal y sigue presente la posibilidad de escribir comentarios para resolver dudas o, simplemente, establecer un feedback. Así pues, concluimos en que esta es una innovación ya que el uso de las TIC resulta imprescindible y el aprendizaje de los alumnos cambia hacia la adquisición de unos conocimientos más prácticos y, por tanto, más significativos.




Autoras: Sara Sureda Niedrich y Tania Cuenca Rodríguez 

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